Para nadie es un secreto que la Fórmula 1 es el deporte más avanzado tecnológicamente del mundo, y cuenta con mentes brillantes… aveces demasiado brillantes. En más de una ocasión la FIA ha tenido que poner un ¡STOP! al desarrollo tecnológico, pues de haber permitido ciertas mejoras, la competencia no tendría oportunidad alguna. Veamos unas cuantas:

10) Escapes sopladores extremos (Red Bull, 2011-2012)

En 2010-2011, el genio de Adrian Newey descubrió cómo usar los gases de escape1 para generar grip y empujar el carro hacia el suelo, incluso cuando el piloto no estaba pisando el acelerador. Esto les daba una ventaja abismal en las curvas. La FIA lo consideró un control de tracción disfrazado, por lo que para el año siguiente fue prohibido.

9) Difusor de doble piso (Honda/Brawn GP, 2009)

Para la temporada de 2009, Ross Brawn heredó la idea del difusor de doble piso al tomar control de Honda (Brawn GP para 2009), idea que lo llevaría a coronarse campeón ese año. El difusor está en la parte trasera de un auto de Fórmula 1. Cuando el aire fluye a través de él, el auto se adhiere a la pista y gana velocidad. Ahora, imagínate tener dos de esos aparatos generando el doble del flujo de aire. Los pilotos de Brawn ganaron siete de las primeras ocho carreras, las quejas no tardaron en llegar. La FIA intervino, aunque al principio lo declaró legal, terminó cambiando las reglas para que nunca más se pudiera repetir.

8) Frenos traseros dobles (McLaren, 1997)

Para la temporada de 1997, a McLaren se le ocurrió la brillante idea de añadir un tercer pedal al auto, con la intención de frenar solo una rueda trasera, la que el piloto quisiera. Esta iniciativa resultó en mejores giros, evitando así el oversteer2. Fue prohibido por la FIA porque en la práctica funcionaba como una ayuda electrónica de control de tracción. En enero de 1998, antes de empezar la temporada, fue declarado ilegal.

7) Suspensión activa (Lotus, 1987)

¿Alguna vez has imaginado un coche que se controle solo y ajuste su suspensión de acuerdo al relieve de la pista? Porque Lotus sí. El equipo británico creó una suspensión inteligente que se ajustaba sola mientras el carro andaba. Así como lo ves. Aunque la FIA no la prohibió al instante, vigiló a Lotus de cerca. Finalmente, años después tomaron la decisión de prohibirla.

¿Cuál fue el detonante que llevó a la FIA a prohibirla definitivamente? Lo veremos más adelante.

6) F-Duct trasero doble (McLaren, 2010)

Para la temporada de 2010, McLaren introdujo el famoso F-Duct, un sistema en el cual el piloto tapaba un conducto con su rodilla o mano para desviar el aire hacia el alerón trasero y reducir el drag3 en las rectas. Aunque brillante, el F-Duct conllevaba una manipulación que no era tan segura a la velocidad que iban los pilotos, y antes de permitirle a otros equipos ponerse creativos, la FIA le dio de baja para el año siguiente.

5) Ferrari 312T6 de cuatro ruedas traseras (1977)

En 1977, Ferrari diseñó un carro con cuatro ruedas traseras en lugar de dos. La lógica era simple: El motor V12 de aquel entonces tenía demasiada potencia, por lo que el carro tendía a deslizarse y perder toda la fuerza. Con cuatro ruedas detrás, la tracción dejó de ser un problema, aunque la solución no fue muy popular entre los pilotos. Al probarlo en la pista de Fiorano, Niki Lauda se quejó de lo pesado y difícil de girar que se volvía el carro. Al ver esta locura, la FIA reguló un máximo de cuatro ruedas por monoplaza. Las seis ruedas nunca llegaron a ver la luz.

Aunque parecía innovador, lo de agregarle más ruedas al carro no era nuevo, pues Tyrrell tuvo una idea parecida el año anterior.

4) Tyrrell P34 de cuatro ruedas delanteras (1976)

Probablemente el carro de Fórmula 1 más extraño que ha corrido oficialmente. El Tyrrell P34 tenía cuatro ruedas delanteras. El objetivo era reducir el drag y mejorar el agarre en las curvas, lo cual logró. ¡El P34 incluso ganó un Grand Prix! Todo iba bien, pero problemas como: el peso añadido, el sobrecalentamiento de los frenos y dificultades con el fabricante de neumáticos terminaron condenando el proyecto. Al representar un dolor de cabeza, y luego del intento de Ferrari el año siguiente, la FIA decidió limitar los carros a cuatro ruedas.

¿Aún tienes la boca cerrada? Atento aquí.

3) Lotus 88 de doble chasis (1978)

Para la temporada de 1978, en Lotus pensaron: “Pero… ¿Y si hacemos un carro dentro de otro carro?” ¿Y sabes qué? Así lo hicieron, por lo menos hasta que la FIA se dio cuenta. El genio de Colin Chapman desarrolló un carro en el que había un chasis para el piloto y otro para la aerodinámica. ¡Y contra todo pronóstico, el carro era estéticamente fascinante! Lograron maximizar el efecto suelo4 sin comprometer la comodidad del piloto, fue todo una genialidad. Cuando la FIA se enteró del proyecto, lo prohibieron antes de debutar. Era demasiado… “ingenioso”.

2) Brabham BT46B “fan car” (1978)

En 1978, la obsesión con el efecto suelo puso la creatividad a volar. A Gordon Murray, ingeniero jefe de Brabham, se le ocurrió la brillante idea de instalarle un ventilador gigante a la parte trasera del carro para que succionara aire debajo del mismo, pegándolo al suelo y generando un efecto suelo brutal. ¿La explicación oficial? Era para refrigeración, lo cual no era del todo falso. El ventilador servía para refrigeración, pero esa no era su razón de ser. La FIA se vio en un dilema, pues el truco no era del todo ilegal, pero los competidores estaban furiosos. Al final, se terminó prohibiendo. El carro solo participó de un Grand Prix… y lo ganó.

1) Lotus 56B con turbina (1971)

Para la temporada de 1971, Lotus se presentó con un invento que, solo pensarlo se sentía ilegal. El Lotus 56B tenía una pequeña particularidad, no tenía motor. Pero… ¿De dónde sacaba la fuerza para arrancar? Agárrate bien: ¡De una turbina de avión! Parece mentira, pero esto fue real. La turbina usaba aire comprimido que giraba una hélice interna, en lugar de las “explosiones” de un motor normal. Nada de cambios de marcha, nada de vibraciones, el piloto solo aceleraba y eso empujaba sin parar. El carro parecía sacado de un cómic, pero nada es tan perfecto. El Lotus 56B resultó ser pesadísimo y tragaba demasiada gasolina, además de que no emitía sonido alguno al acelerar, lo cual los ingenieros odiaban. Al ver aquello, la FIA no solo prohibió el Lotus 56B, se fueron más allá y prohibieron las turbinas en general.

Mención honorífica: El FW14B (Williams, 1992)

¿Recuerdas el carro de Lotus y su suspensión activa? Pues para 1992, en Williams pensaron: “¿Habrá una forma de hacer esto más ilegal?” Por el bien de la trama, claro que había una forma. De la mano con Patrick Head y Adrian Newey, Williams perfeccionó la suspensión inteligente al extremo, creando probablemente el carro más avanzado de la historia de la Fórmula 1: El FW14B. El carro iba pegado al asfalto en todo momento. Estaba siempre leyendo la pista, ajustando su altura, rigidez y balance a conveniencia. El equipo inglés se coronó campeón en 1992 y 1993, pero la FIA tuvo que pararlos. Para 1994, tanto la suspensión activa como las ayudas electrónicas fueron prohibidas.

¿Usar el humo que sale del motor para ganar tracción? ¿Carros que se ajustan solos a la pista? ¡¿Un chasis dentro de otro chasis?! La FIA sabía lo que hacía prohibiendo estas locuras. Queda claro que no hay nada más peligroso que la creatividad de los ingenieros de la Fórmula 1. A pesar de no haber “inventado” todo lo que está en la lista, supieron potenciarlo a su favor para ganar ventaja. ¿La limitante? La FIA siempre está observando…

¿Te imaginas que hubiesen dado luz verde a cualquiera de estos inventos? Caos total.

1  Los gases de escape son el humo que sale por el tubo de escape de un coche. Son los restos de la combustión del motor.

2  El oversteer ocurre cuando la parte trasera del coche pierde agarre antes que la delantera al tomar una curva. El tercer pedal de McLaren lo contrarrestaba.

3  El drag es la resistencia que el aire le pone a un coche cuando va rápido.

4  El efecto suelo es cuando el coche aprovecha la forma de su fondo plano y difusores para crear una ventosa que lo pega contra la pista, generando agarre y velocidad.